jueves, 24 de abril de 2008

Vivir


"Definitivo, como tudo o que é simples. Nossa dor não advém das coisas vividas, mas das coisas que foram sonhadas e não se cumpriram. Por que sofremos tanto por amor? O certo seria a gente não sofrer, apenas agradecer por termos conhecido uma pessoa tão bacana, que gerou em nós um sentimento intenso e que nos fez companhia por um tempo razoável, um tempo feliz. Sofremos por quê? Porque automaticamente esquecemos o que foi desfrutado e passamos a sofrer pelas nossas projeções irrealizadas, por todas as cidades que gostaríamos de ter conhecido ao lado do nosso amor e não conhecemos, por todos os filhos que gostaríamos de ter tido junto e não tivemos, por todos os shows e livros e silêncios que gostaríamos de ter compartilhado, e não compartilhamos. Por todos os beijos cancelados, pela eternidade. Sofremos não porque nosso trabalho é desgastante e paga pouco, mas por todas as horas livres que deixamos de ter para ir ao cinema, para conversar com um amigo, para nadar, para namorar. Sofremos não porque nossa mãe é impaciente conosco, mas por todos os momentos em que poderíamos estar confidenciando a ela nossas mais profundas angústias se ela estivesse interessada em nos compreender. Sofremos não porque nosso time perdeu, mas pela euforia sufocada. Sofremos não porque envelhecemos, mas porque o futuro está sendo confiscado de nós, impedindo assim que mil aventuras nos aconteçam, todas aquelas com as quais sonhamos e nunca chegamos a experimentar. Como aliviar a dor do que não foi vivido? A resposta é simples como um verso: Se iludindo menos e vivendo mais! A cada dia que vivo, mais me convenço de que o desperdício da vida está no amor que não damos, nas forças que não usamos, na prudência egoísta que nada arrisca, e que, esquivando-se do sofrimento, perdemos também a felicidade. A dor é inevitável. O sofrimento é opcional."
Se Iludindo menos e vivendo mais de Carlos Drummond de Andrade
(gracias Luciano)
Después de leer un texto así nos podemos plantear que el ser humano tiene todos los mecanismos posibles para llegar a esa felicidad buscada, no se trata de hedonismo pero si de saber que todo aquello que vivimos solamente sucede una vez y que si conseguimos no estar pensando en lo que va a suceder, podremos evitar el sufrimiento. Andrade nos pone varios ejemplos pero la idea fundamental es que sepamos vivir y no engañarnos con la ilusión, que como la misma palabra indica es una ilusión, algo que no existe.

Seminario sobre el DELE en Brasilia


El pasado 22 de febrero salió publicado en el BOE número 62 el real decreto 264/2008 en el que se presenta la propuesta del Instituto Cervantes de seis niveles para el examen DELE, teniendo en cuenta la política lingüística del consejo de europa que atiende el "Marco común europeo de referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza y evaluación" que establece seis niveles para la certificación de las lenguas y que el "Plan curricular del Instituto Cervantes. Niveles de referencia para el español" también ha adaptado.
Hablaremos de estas cuestiones y otras muchas en un seminario bastante intenso.

La luna

Así como la luna influencia en las mareas puede influenciar sobre el ser humano, siempre se ha dicho mucho sobre la luna, ha sido siempre un mito, una leyenda, aquello que nos queda en la noche para encontrar la respuesta a todas nuestras preguntas. La luna ha sido un personaje literario e incluso ha formado parte de muchas canciones, la luna de agosto en el hemisferio norte ha sido siempre la que ha levantado pasiones, e incluso instintos asesinos. En el hemisferio sur, las cosas cambian y es precisamente en abril cuando podemos observar una luna más fuerte, la luna de San Jorge, aquella que coincide precisamente con el día internacional del libro.

martes, 22 de abril de 2008

Espacios galácticos

Durante el mes de abril estamos viendo un cielo diferente sobre Brasilia, sobre todo por las noches, cuando la luna llena cobra su sentido, para aquellos a los que les gusta ver las estrellas, tenéis uno de los mejores cielos en el hemisferio sur, aunque no debéis olvidar un mapa del cielo.
En el CCBB hay una exposición que recuerda a aquellos espacios galácticos con los que siempre hemos soñado, tan solo os tenéis que pasear por los jardines para descubrirla y aprovechar para ver las estrellas.

La Fantasía


Podemos quedarnos con la mente en blanco y pensar en el infinito, caminar y caminar, perdernos en nuestros propios pensamientos e imaginar, o también, vivir otras realidades.

Así nos quedamos siempre que queremos desconectar del mundo en el que vivimos, es una cuestión de ejercicio mental. Hace años me hablaron que el ser humano solamente desarrolla un diez por ciento de su mente y cuando de repente descubrimos una sensación nueva o un nuevo estímulo, nos sorprendemos y nos decimos a nosotros mismos que aquello no puede ser cierto. Precisamente la sensación de la que hablo de poder desconectar del mundo en el que vivimos, de tener un autocontrol suficiente para vivir otras realidades es un ejercicio que conseguimos cuando abrimos nuestra mente y rozamos aquellos espacios que descubríamos cuando éramos niños. La fantasía está muy cerca de aquellos umbrales a los que llegamos cuando desconectamos de la realidad y bloqueamos todo aquello que no nos hace bien, un aprendizaje que tenemos todos y solamente tenemos que recordar.

La creación de mundos fantásticos es precisamente todo aquello que imaginamos y cómo pensamos que es algo cuando no tenemos toda la información, interpretación de todo aquello que nos rodea, un mundo sin límites y reglas, en la fantasía se puede incluso volar, el principal de nuestros sueños como seres humanos. Cuando somos niños somos capaces de crear otras realidades, vivirlas y sonreír porque somos felices imaginando, tal vez, en estas palabras tengamos la respuesta para poder vivir otra realidad como adultos, solamente tenemos que utilizar nuestra mente para imaginar.

Una obra de teatro, “El niño y la luna” me ha llevado a reflexionar que muchas veces perdemos la facultad de imaginar cuando somos adultos, demasiado raciocinio para un mundo que se puede interpretar de muchas formas, me quedo así con la lucha romántica del sueño y la razón, dejando paso al primero frente al segundo, ya que con la razón nos limitamos demasiado.

sábado, 12 de abril de 2008

Río, un lugar para la paz




Podemos decir que Río es una de esas ciudades a las que debemos volver siempre, es la sensación que sientes cuando visitas uno de esos lugares de los que siempre te han hablado y de repente te encuentras en medio del Pão de açucar y te preguntas ¿dónde estoy? realmente el paraíso existe, puedes mirar a cualquier lado y descubrir un nuevo paisaje, un nuevo color, una nueva luz, sobre todo si lo que estás contemplando es un atardecer y dejas pasar el tiempo sentado en algunos de los miradores orientados a cualquier parte, aunque es imposible no ver como desaparece el Corcovado entre las nubes, la posición de la luna y todo un universo que gira alrrededor.
El MAM (Museo de Arte Moderno) fue el punto de partida para comenzar mi visita a la ciudad, un edificio que parecía sostenido por gotas de agua, así navegué hasta el centro de Río que es como pasear por Lisboa, te da incluso la sensación de que alguna vez has estado allí, pero siempre hay un sonido, un olor, un sabor que te dice que estás muy lejos de aquello que fue tu realidad. El Centro Cultural Banco de Brasil, el Teatro Municipal y el Real Gabinete Português de Leitura fueron los puntos que sirvieron de eje para perdernos por las calles, un sábado en el que cada paso que dábamos era el cierre de una tienda, parecía que te iban fabricando el camino para que no te perdieras en un territorio desconocido dejándote una puerta abierta, la Confitería Colombo en la que pasé bastante tiempo antes de ir rumbo a la playa y contemplar otro atardecer en Bocafogo donde todo el mundo dejaba su descanso a la tarde y al crepúsculo.
Copacabana e Ipanema se quedaron para los momentos de pensamiento, de reflexión ya que el mar siempre te da la respuesta, solamente tenemos que escucharlo, un espacio acorde a los sentidos.