El surrealismo fue para Federico García Lorca el vehículo para conseguir su felicidad buscada, en realidad el poeta granadino consiguió a través del surrealismo acercarse a su propia libertad, aquella libertad que identificaba con "el amor humano". Los poemas largos, los versos libres, la crítica a la sociedad del momento, las dos realidades que caracterizaban al surrealismo dieron a nuestro poeta las herramientas necesarias para que consiguiera lo que las palabras no podían expresar y lo que su voz no se atrevía, ahora nuestro poeta se representa de una forma metonímica con la cabeza y los brazos abrazando a un animal fantástico, a su propio deseo. PEQUEÑO VALS VIENES (Federico García Lorca) En Viena hay diez muchachas, un hombro donde solloza la muerte y un bosque de palomas disecadas. Hay un fragmento de la mañana en el museo de la escarcha. Hay un salón con mil ventanas. ¡Ay, ay, ay, ay! Toma este vals con la boca cerrada. Este vals, este vals, este vals, este vals, de...